0Dieciocho mujeres de la comuna de Paillaco se reunieron en la Ruka Comunitaria Trawun Ruka Kimun para dar comienzo al curso de inglés para mujeres Mapuche, enfocado en aumentar sus conocimientos y capacidades en el área de los idiomas.

El curso está organizado por American Corner UACh en colaboración con el Programa Centro de Emprendizaje de la Universidad Austral de Chile y se dictará todos los días martes de 09:00 a 12:00 horas el cual estará a cargo de la docente Nury Miranda. La inauguración contó, con la presencia de Claudio Lara, Encargado del departamento de Desarrollo Rural y Ricardo Núñez, Encargado Organizaciones Comunitarias de la Municipalidad de Paillaco.

Son las 9:30 en la Trawun Ruka Kimun, la ruka comunitaria de Paillaco, su particular arquitectura nos conecta con la tierra, nos dice de entrada que somos parte de ella, que es la dueña de casa y como tal se le respeta. Tibiamente comienzan a llegar el resto de las participantes y se sientan cómodamente junto a las primeras en una gran mesa de madera rústica: la conversación gira al ritmo de un café.

1Al centro, su lugar sagrado, el círculo converge para la sintonía de todas las presentes, cueros de lana de oveja son puestos en el círculo para tomar asiento en el suelo de la Ruka y partir con la presentación de cada una de ellas. Desde el equipo organizador se les da la bienvenida y se agradece una vez más la oportunidad de pisar esta tierra. Comienza la ronda y la palabra fluye entre cada participante de manera ordenada y respetuosa: se conocen y reconocen en el círculo, se miran las caras y se regalan sonrisas.

Es el turno de Rosa Almonacid Kaiko, se considera a sí misma como una mujer perseverante y luchadora, sus expectativas son poder aprender este idioma para poder ayudar a sus hijos en las tareas del colegio a la vez que se cultiva a si misma con más aprendizajes. Continúa el patrón virtuoso: las ganas de aprender.

Continúa Valeria Coronado, se presenta como dirigente del Ballet Folclórico de Paillaco Antu-Cullen, comenta que sus expectativas del curso giran en torno a aprender nuevas herramientas de comunicación, que se sumen a las que ya posee como mujer Mapuche y dirigente, para poder equipararse en competencias con el resto de sus pares y a largo plazo, poder internacionalizar a Antu-Cullen.

Por la puerta ingresa una de las últimas 2participantes, mirando un poco perdida ante el escenario que se le presenta, el círculo ya ocupa todas las lanas y se sienta en el suelo raso, su compañera de frente -en silencio pero con decisión- se para a en búsqueda de un cuero que ella misma había dejado cerca de la mesa, camina raudamente por fuera del círculo, la saluda al oído y se lo entrega respetuosamente para que pueda sentarse, la nueva entrante forja una sonrisa en su rostro que solo podía interpretarse como el calor de sentirse bienvenida.

Termina la ronda de presentaciones Camila Montesinos, Coordinadora de American Corner, con un llamado a aprovechar este programa pionero en Chile enfocado en entregar herramientas a las mujeres y con la invitación a disfrutar el curso.

Detrás del círculo dos señoras preparan un desayuno, se les ve caminar, salir y entrar laboriosamente de la cocina adosada a la ruka, la puerta entreabierta solo permite ver parte de la magia que dentro de esas paredes se termina de cocinar. Una de ellas sale por la puerta trasera, va al patio y corta unas ramitas de un árbol, vuelve a entrar a la cocina, las pone sobre unos floreros con agua y los lleva a la mesa. El desayuno está listo y toman cómoda posición detrás del círculo justo cuando finalizan las presentaciones.

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Se les da el momento para que se presenten, la última de ellas es Verónica Henríquez Antimanqui -que en lengua Mapuche quiere decir “Cóndor del Sol”-, agradece la oportunidad de compartir la comida con aquel “ramillete de flores” que son esas mujeres luchadoras, su voz emocionada nos relata que es una alegría para el corazón tenerlas ahí aprendiendo nuevos conocimientos que podrán ayudar a sus hijos y sus nietos, envalentona a todas, su voz es fuerte, curtida por la vida y los inviernos del sur. Medio broma, medio serio 4dice que ahora le va a poder decir a los extranjeros en su propia lengua que se “no se vengan a meter a nuestras tierras que estamos recuperando”. Todas atentas miran y aprueban, Verónica lo siente y hace un llamado para un “Afafán”, con decisión todas las mujeres se ponen de pie de forma instantánea y comienzan su grito de lucha: la Ruka se estremece, el corazón se aprieta, el grito libera la energía de un rayo: llega el Newen; terminan con el Marichiweu: uno se caerá, pero diez se levantarán.

Emocionados nos despedimos, disfrutamos todos y todas del delicioso desayuno preparado por Verónica y su equipo: muday, milcaos, catutos, sopaipillas, pan amasado, miel, murta y salsa de merkén. Aprovechamos de conversar con algunas de las participantes del curso de forma más cómoda, nos damos cuenta de que estas mujeres de esfuerzo, luchadoras todas, están dando un paso
importante en aprender nuevas herramientas a la vez que comparten con nosotros su gran y hermosa cultura. Nuestros miedos iniciales hacia la multiculturalidad de disipan, las mujeres ahí presenten defienden y se reconocen en su cultura, algo que nadie jamás les va a quitar.

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